Aquella mañana al despertar Caty cogió su movil medio dormida esperando encontrar su mensaje, pero no encontró nada, y en ese momento se dio cuenta de que eso era lo mejor que podía pasarle. Durante meses Sete le había enviado un mensaje de buenos dias y un beso prácticamente a diario. Daba igual si ella pasaba de amarlo a odiarlo cada media hora, ese instante en el que medio dormida leía su mensaje era suficiente para volver a agarrar esa toalla q tantas veces pensó tirar.
Pero esa mañana la pantalla estaba en blanco y sin saber cómo, su corazón comenzó a desilusionarse y su cabeza asumió el mando. Era lo mejor, había hecho todo lo humanamente posible por seguir ahí, pero cada uno quería cosas diferentes de la vida y llegaba el momento de repartir las ganancias y tirar cada uno hacia un lado.
Se conocieron cuatro meses atrás, ella llegó a su vida en el momento más inesperado y probablemente el más inoportuno. Nunca se habían visto antes, aunque lo más seguro es que se hubieran cruzado decenas de veces al ir a trabajar, que intercambiaran miradas o incluso quien sabe, podrían haber tropezado alguna vez. Puede que más de una vez estuvieran uno frente al otro esperando a que el semáforo les permitiera cruzar... o simplemente puede que nunca jamás coincidieran en ningún lugar. Si le preguntaran a Sete diría, "qué mas da cómo o por qué fue... pasó y ya está". Si le preguntaran a Caty te daría la versión chalada de la historia "esas son las cosas que hace el hombre de gris".
Tanto a uno como a otro el amor les dió una patada en el culo tiempo atrás, pero al contrario que Sete, ella asumió que todo el mundo tienen derecho a equivocarse y siguió con su vida con la misma ilusión que cuando tenía 20 años, pero con una diferencia, ahora sabe exactamente lo q quiere y lo que no quiere, y deja en manos del hombre de gris lo que tenga que ocurrir. El en cambio sigue una hoja de ruta, tiene planificada toda su vida hasta dentro de 10 o más años, ha decidido que por el momento no se va a relajar, no se va a ilusionar... En definitiva... no se va a enamorar. Y mientras el se esforzaba por mantenerla cerca pero sin enamorarse, ella intentó una y otra vez alejarse de el sin éxito alguno, porque sabía que se estaba metiendo en la boca del dragón y terminaría quemada...
Hasta esa mañana...
Acababa de salir de la ducha y el pelo aún le chorreaba agua cuando el movil sonó...
Sete: Buenos dias, Beso 😘
Caty bajó los ojos, aun tenía la esperanza de recibirlo, pero por primera vez no se ilusionó como dias atrás, le causó mucha ternura pensar que pese a que Sete sabía lo que ella sentía hacia el y el no podía corresponderle, cada mañana tenía un momento para enviarle ese mensaje, pero como Caty funciona por impulsos, tal y como lo pensó le escribió:
Caty: Deja que me olvide de ti por favor, me hacen mucha ilusión tus mensajes de cada mañana, pero van ligados a la desilusión y a la decepción una y otra vez sin que yo pueda remediarlo y no quiero eso, quiero solo la ilusión, no quiero que dejemos de ser amigos, pero dame al menos un mes para desconectar y que sea lo que Dios quiera. Un beso y buenos días.
Al darle al botón de enviar se sintió aliviada, salió de su casa para ir a trabajar, se puso sus auriculares y comenzó a caminar a la velocidad que el taconazo de sus botas le permitía, tampoco había prisa, aun quedaba una hora para comenzar su jornada laboral. Entraba ya el otoño, una brisa fría le daba en la cara pero hacia un día precioso. Observó a la gente que pasaba, padres q llevaban a sus niños al colegio, otros que caminaban o corrían, los que como ella iban a trabajar... O la típica señora que lleva el carro de la compra e iba hacia el mercado... Como todos los días, todo seguía igual, "la vida sigue", pensó, "aunque yo esté triste, nadie lo sabe y la vida sigue". Abrió su bolso y miró el movil, y encontró una respuesta:
Sete: perdona Caty, ya no más.
Y todo había terminado, después de tantas idas y venidas, de tantas emociones, risas y decepciones, después de tanto... había llegado el adiós... ¿Y ahora qué? Pensó... Y el movil volvió a sonar:
Hombre de gris: Tranquila Caty, ya se me ocurrirá algo.
Eva Delgado
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