miércoles, 13 de noviembre de 2013

Lo confieso...soy nomófaba...

Esto es una historia real.

San Sebastián de Los Reyes. Sábado 19:00 horas.
Apenas falta una hora para que empiece el Maratón Ekiden.
Perfectamente vestida con la equipación del club: mis zapas, mis medias hasta la rodilla, mis mallitas y mi camiseta.  Son unas mallas ideales, me encantan: tienen un bolsillito con cremallera en el culete y el móvil cabe perfectamente!!
Es casi la hora, voy al baño que luego durante la carrera es complicado! Ves?? Ya voy con prisa!!! Corre que te corre al baño! Vaya cola!! Por fin consigo entrar! Enérgicamente me bajo las mallitas!! Y es entonces cuando.... Móvil al agua!!! Olvidé cerrar la cremallera...
En una milésima de segundo meto la mano en el wc! Mi adorado iPhone!!! Me cachis!!!
Rápidamente cojo papel y lo seco. Lo pongo debajo del secador de manos.... Buff... Sobrevivirá al baño???
Tengo que ir a la línea de salida...Mi iPhone y yo...
Es un maratón por relevos, y yo soy la tercera en correr... Mientras espero en el tartán para hacer mi relevo, mi móvil y yo agotamos esos últimos momentos... Un hilo de vida y...expiró.

Llega mi relevo y arranco a correr. 10 interminables kilómetros durante los cuales abro la cremallerita de las mallas y saco el iPhone para ver si milagrosamente respira. No pierdo la esperanza... Pero nada... Empiezo a pensar que estoy incomunicada!! Yo por esos caminos, haciéndose de noche... y sin móvil!!! Y lo que es peor: sin poder hacer una sola foto a ese entorno tan chulo!!
Llego a meta. El último relevo sale. Estoy deseando que aquello acabe. Pido un teléfono para hablar con las niñas. Miles de consejos y condolencias de mis compañeros de equipo...
Me quedo con el de: "mételo en arroz".
En cuanto llega el último relevo, cojo los trastos y para casa. No me quedo ni a la entrega de trofeos ni al piscolabis post-maratón... Sólo quiero llegar a casa y resucitar mi iPhone.
Mis contactos, mis fotos, mis whatsapp, mis SMS... Mi vida!!!

Domingo por la mañana.
A la mañana siguiente comunico a mi familia mi gran pérdida... Y mi hermana mayor no tarda en ofrecerme un teléfono...un iPhone 4 que tiene abandonado en un cajón de su cómoda...incluso mejor que el mío!! Dudo por un instante, pero... es importante!!). Me noto un poco alterada...como que me falta algo!!
Mi hermana está de viaje, pero me dice que le pida a mi hermana pequeña las llaves de su casa. (Yo siempre enredando, pero claro... cómo voy a estar sin móvil???).
Mi hermana pequeña está de celebración infantil, fuera de su casa, pero quedamos en:
- Voy para allá. Cuando llegue te llamo y ya me dices dónde estas.
- Fenomenal!!
Vale...lo hemos hecho genial. Llego al barrio de mi hermana... Y como llamo??? Empieza la aventura de encontrar una cabina, y de acordarme del móvil de mi hermana.... Mis neuronas relegadas a un segundo plano... No debería delegar tanto en mi móvil. Me subo al coche buscando una cabina....la cabina, porque en todo Barajas sólo vi una. Por cierto... qué asco me dio hablar desde una cabina.

Finalmente me hice con un móvil, pude rescatar y recuperar parte de mi vida!

Tuve el teléfono mojado más de 10 días metido en arroz SOS... y finalmente arrancó!!!

SÍ, LO RECONOZCO... soy adicta al móvil!! O lo que es lo mismo: nomófaba. Me encanta whatsapp, mirar facebook y comprobar mi correo periódicamente. Nunca apago el móvil y nunca me separo de él. Es la era de la información... de la comunicación! De darle los buenos días a tu chico, de buscar cualquier información en segundos, de orientarte con un plano en una ciudad desconocida, de hacer tus movimientos de banco, de comprar por la web.... De todo!!!
Soy adicta al móvil. Y quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.

2 comentarios:

  1. Por mi Iphone, MATOOOOO!, jajajaja. Quiero en facebook ya una foto tuya corriendo con el iphone en la mano.

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  2. Me ha encantado lo de "q asco la cabina", a mi me pasó tbn! Jajajajaja

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