martes, 12 de noviembre de 2013

Mi Gran Hermano Wasap

Este verano conocí a un chico, todo empezó genial, hablábamos mucho y nos reíamos más...

Hace 5 años todo hubiera sido más relajado, a lo sumo nos hubiésemos enviado 20 ó 30 sms al día, hubiéramos quedado más para tomar café o unas cañas, y la factura mensual de Movistar hubiera sido media hipoteca, pero como estamos en la era de las app de mensajería, vivimos nuestro particular "Gran Hermano wasap", es decir... Hablar 12 horas al día vía móvil y quedar 1 vez cada 2 ó 3 semanas.

Lo curioso de reaparecer en el mercado de la soltería a mis 37 años, es que he pasado de tomar precauciones a la hora de llamar a un chico por teléfono a su casa para no ponerle en evidencia delante de sus padres, a vivir en la era de la comunicación instantánea de smartphones, internet, whatsapp, facebook, Line, etc... Y tener que poner precauciones a la hora de mandar un mensaje para no darle un disgusto a alguno de sus hijos.

En definitiva, la misma historia. Antes me avergonzaba ser el cachondeo familiar y ahora me preocupo por los hijos ajenos ante la posibilidad de que llegue el momento en el que digan "quién es esta Eva que yo no conozco y te escribe mensajes, papá?".

Pero pese a esos pequeños detalles, todo fue perfecto hasta que pasó... no se cómo calificarlo, bueno sí, ¡un desastre! Pero mejor lo cuento...

Pasado un mes y pico de "Wasa-maratones diarios" se marchó de vacaciones, al principio no fue mal, dejaba que él tomara la iniciativa de escribir primero para así asegurarme que no había "mini moros en la costa", y los 3 primeros días marchó a las mil maravillas, pero de repente un día dejó de escribir... pensé que tal vez se había cansado de tener la iniciativa y quise tener un detalle, algo que tampoco fuera muy transcendental pero que viera que yo también me acordaba de él. Así que esperé pacientemente un día enterito y a las tantas de la noche, ya casi de madrugada,  le escribí por whatsapp

Yo:"ey! cómo vas? Mi móvil te echa de menos!".

Esperé unos segundos, su hora de conexión desapareció y apareció la frase "En linea", sonreí mientras esperaba su respuesta pero la frase desapareció y volvió a aparecer su hora de última conexión.

Como diría alguno, puedo prometer y prometo que durante 10 segundos pensé que estaba liado y no podía contestar, pero a partir del segundo 11 empecé a creer que la que la había liado era yo y mi imaginación catastrófica empezó a volar.

Visualicé a su hijo diciendo desconsoladamente... "Papá, ¿quién es esta que te dice que su móvil te echa de menos?" Y me dije... La cagaste Burt Lancaster, he traumatizado a un crío de 10 años para los restos, le he desgraciado la vida... Jamás me lo perdonarán ni podré perdonármelo a mi misma.

A partir de aquel desafortunado mensaje, y durante los días que transcurrieron hasta su vuelta a casa no recibí ni una señal, ni yo volví a escribir una sola palabra más (Dios me guardara de ello), nada, cero patatero... Lo di por perdido, pero tenía la esperanza de que a su regreso me volviera a escribir, aunque sólo fuera para echarme una soberana bronca por amargarles las vacaciones.

Y regresó... Y no recibí ni una sola palabra.

Como no me escribía por wasap entré en Facebook, y vi como se había dedicado a compartir chistes y canciones... Pensé "muy ocupado no estará cuando pierde el tiempo con chorradas, así que va a ser que tiene que estar muy enfadado y verdaderamente la cagué con lo que le escribí". Después de barajar muchas opciones, mirar el móvil mil veces, el facebook, el line... Y no tener noticias, no pude aguantarme más y le escribí por wasap:

yo: hola, qué tal tu vuelta al trabajo?

(En línea)
(Ultima conexión hace 2 segundos)

¿Perdona??? ¡Vamos, Increíble!,¿Pero este que se cree?, ¡ Ni que le hubiera pedido matrimonio! Será cretino...

Abro el Line y le escribo un mensaje con cierto mosqueo (para comprobar que verdaderamente lo lee)...

Yo: Hola, espero que lo hayas pasado bien en tus vacaciones, no se qué te pasa y por qué no me hablas, supongo que estás en modo cueva, espero que no sea por mi culpa, por algo que te haya podido decir o hacer... Pero si he metido la pata, lo lamento, cuando te apetezca charlar de nuevo ya sabes dónde encontrarme. Un beso.

Le doy a enviar y me salgo del Line corriendo, (para que si me contesta rápido no le aparezca el mensaje leído y no piense que estaba ahí esperando su respuesta) así que tal y como salgo de Line me meto en facebook y descubro que tengo nuevo mensaje:

El: tía, no se qué pasa pero cada vez que me escribes por wasap o te intento escribir yo a ti,  se me peta el móvil y tengo que reinstalarlo. Mientras averiguo por qué pasa eso y lo arreglo por qué no hablamos por Line?

¡NOOOOOOO !!!! La madre que me... Ahora entrará al Line y ¡leerá lo que le he escrito!!! Tengo que eliminarlo... ¡CÓMO COÑO SE BORRA ESTO!!!, pone enviado... Oh, oh... Pone leído... Me voy a que me trague la tierra...

Line:

El: a ver, tú que dices de una cueva? Me lo explicas?...

Yo: ahhh eso! Eso te lo escribí esta mañana... (Como si con esa respuesta ya estuviera todo más que justificado)

El: y?

Y... Salí como pude del atolladero, pero... Desde ese día todo fue cayendo en picado y sin frenos,  ¿por qué? Porque el wasap se estropeó... Y no es broma...

Continuamos comunicándonos por Line, ya no tanto como antes la verdad, cuando le escribía tardaba horas en contestar, las mismas horas que yo lo veía enchufado al whatsapp ¿y no era capaz de abrir el Line 3 segundos para contestarme? ¡Vamos no me fastidies! ...

Así que lo que el destino unió el Whatsapp se lo cargó...  y un día que estaba de super bajón se lo conté a una amiga...

Whatsapp:

Mi amiga: Mira tía, ¿cómo va a ser que el wasap no le funcione sólo contigo? Eso no se lo cree nadie... ¿No será que está casado?

Yo: que no está casado, que no se por qué le pasa, pero le pasa eso.

Mi amiga: pues tiene algo, y te dice eso para que no le escribas y no lo pille la otra...

Yo: si tuviera algo me bloquearía, ¿no crees? Además si le escribo por Line, otra le podría pillar también por ahí, no tiene lógica...

Mi amiga: a ver cuándo espabilas y te enteras que los tíos no hacen las cosas con lógica..(No se puede negar que en eso, sí tenía algo de razón mi amiga).

Como no me convencía mucho su teoría hablé con un amigo...

Mi amigo: eso es que el tiene un virus que se le activa cuando tú le envías un mensaje, porque tu tienes un sistema operativo que lo activa y por eso le peta... Que se ponga un antivirus

Line:

Yo: tío, dice mi amigo que te pongas un antivirus
El: paso, tengo el móvil saturado y sin espacio, no le entra nada.
Yo: pues cierra tu cuenta de wasap y vuelve a hacerte una
El: paso, no quiero perder las conversaciones que tengo...

Whatsapp:
Yo: amiga, mira lo que me dice...

Mi amiga: mira Eva, ¡tu vales mucho!!! y si no quiere hacerlo es porque no le importas un comino ¡así que le vayan dando!!!

Mi amigo :pero de quién me hablas Eva? Quién no quiere hacer qué?

A grito pelao:

Mi madre: quieres dejar ya el puñetero móvil! Tú no te estarás enviciando a jugar al Bingo, no?

Yo de los nervios: qué Bingo Mamá?

Mi madre: yo qué sé, a algo te estas enviciando! Todo el día enganchada al móvil... Por cierto, desde cuándo no hablas con tu hermana?

Yo: desde ayer Mamá

Whatsapp:
Mi amigo: eoooooo! De quién me estas hablando?

Yo: espera que mi madre no me deja

A voces:

Mi madre en plan pesada:  escribe a tu hermana y pregúntale si ha ido a comprar lo que le dije...

Yo poniéndome morada: llámala tú y se lo dices!

Mi madre otra vez: si la llamé esta mañana, escríbele tú!

Whatsapp:

Mi amiga: Eva nos tomamos unas tapitas luego?

Yo a mi hermana: q dice Mamá q si has comprado no se qué.

Numero desconocido: Perdona tú eres la de los tocados? Me puedes decir cuanto vale el que has puesto hoy en facebook?

Hermana: qué pesada es tu madre! Ya le he dicho que voy mañana...

Mi amiga: Evaaaaa las tapitas!!!!!

(Iphone) le queda un 7% de batería, enchufe el cargador.


[...]


Total... Que a día de hoy, Él y yo ya no nos hablamos (pero debo decir a su favor que era cierto que se le petaba el whatsapp cuando yo le escribía), mi amiga sigue asegurándome que yo valgo mucho, mi amigo aún no se ha enterado de qué iba la historia y mi madre está esperando que pongan un móviladictos anónimos para llevarme en contra de mi voluntad...

Pero lo más triste de toda esta es historia es que en todo el tiempo que mantuve amistad con El, jamás tuvimos una conversación telefónica, ni para decir ¡espérame que estoy llegando! Si me llamara por teléfono alguna vez estoy segura de que no reconocería su voz... eso sí, puedo leer y releer todas las veces que quiera las conversaciones que mantuvimos en esos meses, pero jamás podré saber cual era la expresión de su rostro o el tono de su voz mientras lo decía.


Por cierto, os dejo que tengo que escribir a mi hermana...



2 comentarios:

  1. Evaaaa!! Buenísimo!!! Me ha encantado!!!
    Ah!! Y que le den...

    ResponderEliminar