lunes, 11 de noviembre de 2013

Ni un parpadeo

No levantó la vista de su móvil a lo largo de las ocho estaciones que duró su trayecto. Diría que casi ni parpadeaba. Empecé a inventar una historia en torno a lo que estaría leyendo. “¿Pero qué le enganchará tanto?”. Dejé de utilizar mi propio móvil para intentar averiguarlo. ¿Noticias? ¿Un artículo de opinión? El caso es que no avanzaba por la pantalla. ¡Estaba leyendo el mismo fragmento todo el rato! ¿Un mensaje de despedida? ¿Y por qué me intrigaba tanto?

Por fin el tren llegaba a su estación, y ella comenzó a prepararse. Casualmente (o no) yo me bajaba en la misma parada, y me coloqué detrás de ella. Seguía con el móvil encendido y pude asomarme para despejar mi curiosidad.


La pantalla sólo mostraba en grande una palabra: ESCLAVO.

Esta semana en Pitillo de Calabaza hablamos de la esclavitud del siglo XXI: no sin mi móvil.

1 comentario:

  1. Me has pillado, de veras que lo he intentado con fuerzas y no, no lo pillo, será mi carrera de ciencias que ha eclipsado mi imaginación literaria?

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